Anny Aurora

Viajes y vida cotidiana

Una cocina en Los Ángeles, escapadas por Europa y música mientras prepara la comida: los detalles más tranquilos que Anny Aurora compartió de su vida entre trabajos.

Viajar por placer

En 2018, los viajes profesionales ya formaban parte de su rutina, pero Aurora también disfrutaba descubriendo lugares por su cuenta. Barcelona, Praga y Budapest figuraban entre las ciudades que había visitado. Viajar le gustaba más allá de las necesidades de un calendario de rodajes.

Eso no significaba que quisiera salir todas las noches. Durante una estancia en Los Ángeles prefirió un alojamiento donde pudiera cocinar. Disponer de cocina le permitía conservar una costumbre familiar mientras pasaba una temporada en el extranjero.

Comida sencilla, hecha en casa

Aurora contó que aprendió a cocinar por su cuenta después de tener su propio piso. Sus ejemplos eran sencillos: verduras en la sartén con arroz, o sushi. Decía que comía poca carne y que solía preparar platos vegetarianos o veganos, sin describir una norma alimentaria estricta.

La repostería era otro asunto. Recordaba que a su madre se le daban especialmente bien las tartas, mientras ella no tenía la misma confianza. Su entusiasmo estaba en preparar comidas frescas y disfrutar del proceso de cocinar.

Música en la cocina

Cocinar le daba una actividad en la que concentrarse a solas. Le gustaba poner música y dedicar su atención a la comida que estaba preparando. Según explicaba, el atractivo de ese rato residía en su sencillez: tenía una sola tarea entre manos, sin otras exigencias.

Por eso una cocina era importante incluso durante una estancia temporal en Los Ángeles. Entre compromisos profesionales y la experiencia de vivir en otro país, preparar una comida aportaba un pequeño fragmento de vida cotidiana. Fue uno de los detalles prácticos que destacó al recordar aquel viaje.